Sorprendiendo a propios y extraños con una desconcertante actitud, SANGRE AZTECA provoco la derrota de sus aliados DIAMANTE y STUKA frente a PÓLVORA, OKUMURA y NAMAJAGUE; al finalizar la batalla, de inmediato DIAMANTE y STUKA le reclamaron su accionar al Autóctono Gladiador, que respondió con golpes a los que en teoría eran sus compañeros, uniéndose a él la tripleta de rufianes que sellaron el pacto levantando la mano al luchador que desde ya, se declara nuevamente en el bando rudo. |