La polémica se apoderó del encuentro súper estelar; donde ÁNGEL DE ORO y CUATRERO, previo a su lucha de apuestas, faltaron en repetidas ocasiones al reglamento desde su inicio, pues dejando pasar escasos segundos después del silbatazo de arranque, el joven Dinamita no resistió su odio y despojó de su incógnita al de 24 Kilates, provocando descalificación inmediata a su esquina y ventaja para la tercia técnica, que era complementada por ATLANTIS y VOLADOR JR.
 
La batalla en su mayoría fue dominada por NEGRO CASAS y ÚLTIMO GUERRERO, quienes saldando cuentas pendientes no dejaron pasar la oportunidad de agredir a los técnicos. Todo parecía marchar sin otro delito que perseguir; el cuadrilátero era poseído por los dos contendientes del próximo Homenaje a Dos Leyendas, y los ánimos estallaron al momento en que el Lagunero se arrancó a sí mismo su máscara, culpando al Jalisciense de tal acción, causando que el réferi descalificara nuevamente a los rudos y decretara la victoria en dos caídas al hilo para los científicos.