CMLL En Vivo


JUNTO A CIEN CARAS SE IMPUSIERON A PIERROTH Y VAMPIRO CANADIENSE EN DUELO DE CABELLERAS.
En la recta final del 2004, Los Hermanos Dinamita sufrieron un duro revés cuando Universo 2000 perdió la máscara en la fiesta del 71 Aniversario del CMLL pero Máscara Año 2000 y Cien Caras pudieron equilibrar la balanza con un importante triunfo en dupla contra Pierroth y El Vampiro Canadiense en la Arena México el 17 de diciembre del mismo año.

El inicio de la batalla tuvo una estampida del Vampiro Canadiense y Pierroth sobre los Hermanos Reyes, ya que arribaron al ring por otro lado y sorprendieron a sus rivales. Dos caídas vertiginosas con dominio alterno y derrochando enormes cantidades de rudeza se llevaron a cabo derivaron en una tercera caída llena de emociones desbordantes, pues Pierroth utilizó su cinturón para atacar a los oriundos de Lagos de Moreno, pero pronto le fue arrebatado y fue atacado con el mismo objeto.

Cuando La Comandante se dio cuenta de que Los Dinamita estaban dominando fue al vestidor por un bate pero cuando se decidió a entrar al ring a atacarlos, del otro lado del vestidor salió una misteriosa luchadora vestida totalmente de negro que atacó arteramente a la aliada de Pierroth, por lo que no pudo concretar su objetivo.

El Vampiro subió a atacar a Máscara Año 2000 y de paso aplicarle un foul a Cien Caras para posteriormente ponerlo en espaldas planas ante un referí que no se percató de esta violación al reglamento por estar atento al conflicto entre las luchadoras y contó las tres palmadas para que Carmelo Reyes fuera eliminado. De inmediato al Vampiro le dieron una sopa de su propio chocolate ya que fue conectado con un golpe bajo del Macho de Lagos, que lo eliminó y aprovechó la desconcentración de un furibundo Pierroth que reclamaba al referí su accionar para apuntarse el triunfo.

El público celebró por todo lo alto el triunfo Dinamita. Pierroth, fiel a su estilo, tomó el micrófono para alzar la voz en contra del resultado pero fue reprendido de inmediato por Máscara Año 2000 y no le quedó de otra más que pagar con su cabellera y la del Vampiro, una deuda de honor.