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AL LADO DE CIEN CARAS, CAYÓ ANTE SUS MÁS GRANDES RIVALES, EL HIJO DEL PERRO AGUAYO Y EL PERRO AGUAYO.
Una de las más grandes rivalidades de todos los tiempos ha sido la protagonizada por Los Hermanos Dinamita y El Perro Aguayo, pique que fue heredado para su hijo.

Un momento histórico sucedió el 18 de Marzo de 2005 donde se llevó a cabo el duelo de Cabelleras contra Cabelleras entre Máscara Año 2000 y Cien Caras contra Perro Aguayo padre e hijo en el evento que se denominó Sangre contra Sangre.

En esos momentos, El Perro Aguayo estaba en el retiro y unos días antes de la lucha de cabelleras ingresó al ring cuando los Dinamita se ensañaban de manera categórica con su heredero, concretándose la lucha de apuestas y con los ánimos más que encendidos para esa lucha que sería también el momento de la despedida de Cien Caras.

En el momento definitivo de la reñida batalla, Máscara Año 2000 fue atacado y atorado en una butaca. Los Perros pusieron en espaldas planas a Cien Caras para eliminarlo, pero pronto vino una colmillada de Los Dinamita cuando el Hijo del Can de Nochistlán intentaba hacer un juego de cuerdas para atacar a Máscara Año 2000, ya que fue sometido por el ya eliminado Carmelo Reyes desde fuera del encordado, momento aprovechado por “El Padre de Más de 20” para despachar al Perro Aguayo padre con un toque de espaldas ilegal al sujetarse de las cuerdas sin que lo notara el referí.

De esta manera, El Hijo del Perro Aguayo y Máscara Año 2000 quedaban frente a frente para definir la lucha. “El Macho de Lagos” estaba atacando sin piedad al Perro Jr. y en un momento, salió del vestidor Universo 2000 para intentar atacar a Los Perros, pero el personal de seguridad intentaba contenerlo, mientras dentro del cuadrilátero, Máscara 2000 conectaba con golpe bajo al heredero del Perro Aguayo para ponerle después las espaldas planas, pero éste pudo agarrarse de la cuerda en el último segundo.

Cien Caras nuevamente se hizo presente para atacar al Hijo del Perro, sin embargo, el referí lo encaró para sancionarlo, situación aprovechada por El Can de Nochistlán para conectar un golpe de foul a Máscara Año 2000 y acomodar a su hijo para que estuviera en ventaja con el rival espaldas planas; el referí volteó y tras el fatídico conteo decretó el triunfo de Perro Aguayo Padre e Hijo.

La Arena México estaba enardecida, emociones encontradas se desbordaban entre todos los asistentes ante un combate que marcó la despedida de Cien Caras y el efímero regreso del Perro Aguayo en un momento histórico en La Catedral de la Lucha Libre.